Ruta por Croacia en autobús (12 días) + Escapada a Liubliana
Europa
Aug 23, 2026
¡Por fin nos ponemos a escribir sobre esta escapada! Teníamos muchísimas ganas de hacer un viaje por esta zona y finalmente nos lanzamos a recorrerla en pleno mes de septiembre, una época fantástica para viajar por aquí.
Eso sí, tras investigar a fondo en blogs y agencias, decidimos pasar por completo del coche de alquiler. Veíamos que el tema del coche en los cascos históricos iba a ser un jaleo monumental y muy caro. Al final, nos dimos cuenta de que para movernos entre los destinos principales no nos hacía ninguna falta.
Organizamos toda la ruta en autobús para movernos entre las ciudades y la verdad es que fue una decisión plenamente acertada: cómodo, barato y sin el estrés de buscar aparcamiento. Eso sí, un detalle importante con los billetes (nosotros los cogimos todos con Flixbus): atención al equipaje. El billete cubre el equipaje, pero nos tocó algún conductor "listillo" que intentó cobrarnos 1 € extra por el equipaje cuando el billete incluye bolsa de mano y maleta (equipaje facturado). De hecho, vimos que era una jugada recurrente y se lo intentaron hacer a bastantes viajeros más. Nosotros no le pagamos nada: le enseñamos en el propio billete que ya lo incluía todo y listo, pero id con ojo. Salvo ese pequeño matiz, la experiencia con los autobuses fue de diez.
Los billetes de Flixbus se pueden comprar cómodamente online a través de su web o app, pero si prefieres no atarte a un horario fijo desde casa, también es posible comprarlos directamente en las taquillas de las estaciones de autobús.
Adquirirlos con algo de margen en la propia estación el día anterior o unas horas antes no suele dar problemas. Nosotros rara vez planificamos un viaje al milímetro desde el principio; nos apasiona la libertad de ir organizando sobre la marcha, reservando alojamientos y comprando billetes en el propio destino.
Una de las grandes ventajas de esta ruta es que, una vez que el autobús te deja en el centro de cada ciudad, todo se puede hacer perfectamente a pie. A nosotros nos encanta caminar y hacer senderismo, así que siempre que podemos preferimos movernos pateando; es como de verdad disfrutamos del ambiente, los rincones escondidos y la esencia de cada sitio.
Aquí os dejamos el desglose práctico de cómo lo estructuramos, dónde nos alojamos, dónde comimos y lo que no os podéis perder.
📍 Dubrovnik (3 noches): La joya del Adriático y punto de partida. Para ir a Dubrovnik desde el aeropuerto puedes tirar de Uber, tienen precios razonables para la distancia que es.
📍 Split (3 noches): Historia romana, costa dálmata y base para visitar la isla de Hvar (excursión de 1 día).
📍 Zadar (2 noches): Atardeceres únicos y base para visitar los Lagos de Plitvice (excursión de 1 día).
📍 Zagreb (4 noches): La vibrante capital y nuestra base para hacer la escapada a Liubliana (excursión de 1 día).
✈️ Regreso: Vuelo directo Zagreb – Madrid. Para ir desde Zagreb hasta el aeropuerto tienes varias posibilidades: bus y Bolt. Nosotros fuimos en Bolt por un precio razonable.
🚌 Todo el recorrido entre ciudades principales se hizo en autobús. (🚂 excepto el trayecto Zagreb-Liubliana, que lo hicimos en tren).
1. Dubrovnik: La joya del Adriático (3 noches)
Qué ver en Dubrovnik
Dubrovnik es pequeñita y perfecta para recorrerla a pie. Aunque no seáis fans acérrimos de Juego de Tronos, pasear por Dubrovnik es como caminar literalmente por Desembarco del Rey. Te cruzas con las localizaciones de la serie casi sin querer. Sin liarnos con guías interminables, estos son los puntos clave que te vas a ir encontrando al pasear:
- Puerta de Pile: La entrada principal al casco antiguo.
- Fuente de Onofrio: Justo nada más cruzar la puerta.
- Calle Stradun: La arteria principal, siempre con ambiente.
- Monasterio de San Francisco.
- Murallas y Fortaleza Lovrijenac (San Lorenzo): Las vistas del mar y los tejados desde arriba son imprescindibles.
- Monte Srđ: Las mejores vistas panorámicas de toda la ciudad y la costa están aquí arriba. La gran mayoría de la gente sube en el teleférico, pero nosotros preferimos organizarlo por nuestra cuenta: subimos en autobús urbano y luego bajamos caminando. El camino de bajada a pie es una ruta preciosa, haciendo zigzag por la montaña con la ciudad antigua siempre de fondo. Si os gusta caminar, es la mejor opción sin duda: te ahorras el billete del teleférico, disfrutas del recorrido a tu ritmo y las fotos durante el descenso son brutales.
Para poder visitar y caminar sobre las famosas Murallas de Dubrovnik sacamos el Dubrovnik Pass (podéis comprarlo en las oficinas que hay justo al lado del acceso a las murallas, o por internet). La verdad es que merece muchísimo la pena porque, además de la entrada a las murallas, Fortaleza de Lovrijenac (o Fuerte de San Lorenzo) y a varios museos, incluye el uso del autobús urbano durante el tiempo de validez que elijáis. Nosotros aprovechamos el bus para subir al mirador y ahorrarnos la caminata cuesta arriba, así que matamos dos pájaros de un tiro.
Nos quedamos en Urban&Veggie rooms y fue todo un acierto. Está situado a unos 3 km del casco histórico, por lo que para llegar al centro hay que dar un paseo. Como a nosotros nos encanta caminar, no nos supuso ningún inconveniente, pero es un dato importante a tener en cuenta.
A cambio de esta pequeña caminata, el alojamiento ofrece una relación calidad-precio buena: te ahorras un buen dinero en comparación con los precios inflados de estar pegado a la muralla. Si no te importa patear un poco para ir y volver del centro histórico, es una opción estupenda para cuidar el presupuesto.
Además, su ubicación tiene dos ventajas logísticas brutales:
🚌 La estación de autobuses al lado:La estación principal de Dubrovnik (desde donde salen los autobuses de Flixbus) está a poquísimos minutos a pie. Nos vino de perlas para coger el autobús rumbo a Split, nuestra siguiente parada de la ruta, sin tener que madrugar de más ni arrastrar maletas cruzando la ciudad.
🥐 Un plus dulcero junto al alojamiento: Un detalle genial si os gustan los dulces orientales o turcos es que a menos de 5 minutos a pie del alojamiento está Serenada. Es un sitio superfamoso por sus baklavas artesanas (increíbles las de pistacho) y pasteles caseros. Ideal para darse un capricho o coger algo dulce para el paseo de camino al centro.
🍽️ Nuestras recomendaciones para comer en Dubrovnik
De todos los sitios que probamos en la ciudad, Barba se lleva el puesto número uno. Está escondido en una callejuela del centro y es un local muy pequeño y con un ambiente brutal, por lo que casi siempre hay algo de cola para entrar. ¿Nuestro consejo? Haz la espera sin dudarlo, merece 100% la pena.
Los camareros son majísimos y la comida está increíble. Hay dos platos que tenéis que pedir sí o sí: los calamares (frescos y buenísimos) y su famosa Octopus Burger, una hamburguesa de pulpo que es una auténtica locura.
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Además, el sitio tiene un detalle super molón: los cubiertos son de madera y la tradición es que, al terminar de comer, personalices tu tenedor escribiendo tu nombre, la fecha o dibujando la bandera de tu país para colgarlo en la pared. Toda la decoración del local son miles de tenedores dejados por viajeros de todo el mundo, así que dejar ahí nuestro propio recuerdo le dio un toque super especial a la comida.
Por cierto, un detalle clave sobre la comida dentro de la muralla: no hace falta dejarse un dineral en restaurantes turísticos. Está lleno de sitios de pizza al corte y locales take away que te salvan el día. Te coges algo para llevar, te lo comes en cualquier escalinata pintoresca y sigues con la ruta a tu aire gastando menos dinero.
2. Split: Historia viva en la costa dálmata (3 noches)
Qué ver en Split
Como no queremos enrollarnos con datos históricos que ya tenéis en cientos de blogs y guías de agencias, vamos directos al grano. Split se disfruta sobre todo pateándola, pero hay varios puntos imprescindibles por los que vas a pasar sí o sí durante tu recorrido a pie:
- Estatua de Grgur Ninski: ¡Obligatorio pasar a tocarle el dedo gordo del pie para que te dé buena suerte!
- El Peristilo: El corazón del Palacio de Diocleciano y el lugar con más ambiente del centro.
- Plaza de la República: Con una arquitectura de estilo veneciano preciosa para dar un paseo.
- La Riva: El paseo marítimo, perfecto para caminar al borde del mar y ver la caída del sol.
- Colina Marjan: Es el pulmón verde de Split, y ofrece una panorámica de la ciudad increíble
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Excursión de 1 día a la isla de Hvar
Estando en Split, no podíamos dejar pasar la oportunidad de cruzar a la famosa isla de Hvar. Para la logística no nos complicamos la vida: fuimos directamente al puerto de Split y compramos los billetes de catamarán en la propia taquilla en el momento. Hay bastante frecuencia de salidas, así que fue llegar, sacar el ticket y ponernos en marcha sin necesidad de llevarlo reservado con días de antelación. Os dejamos por aquí una foto de los horarios y precios, pero, cuando vayáis, consultadlos de nuevo por si han cambiado.
Es una escapada de un día perfecta para hacer en barco, disfrutar de las vistas del Adriático desde el agua y perderse paseando por el casco antiguo de Hvar, sus callejuelas de piedra y sus calas. Y totalmente recomendable tomar un poquito el sol y darse un chapuzón en esas aguas cristalinas, un espectáculo.
En Split nos quedamos en A&M Apartment and Rooms. Un apartamento muy amplio y muy bien ubicado.
🍽️ Nuestras recomendaciones para comer en Split y Hvar
Sin duda alguna os recomendamos que vayáis a DeListes. Un lugar acogedor y pequeño, donde si no te gusta compartir mesa con otra gente igual no es tu sitio (aunque tienen mesas pequeñas si prefieres esperar), pero los dueños son super amables y la comida está riquísima. No os podéis ir de este sitio sin probar la Pašticada, es quizás el plato más icónico de Croacia, y se prepara a base de carne cocinada lentamente en una potente salsa roja agridulce, generalmente servida con gnocchi. Es un espectáculo, para nosotros un must en este viaje.
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Un imprescindible gastronómico (si hacéis escapada a Hvar): Si os animáis a cruzar en barco para hacer una excursión a la isla de Hvar, apuntad este sitio sí o sí en la lista: Fig Hvar. Es, sin duda alguna, el restaurante que os recomendamos a ojos cerrados. Pedíos el burrito porque está sencillamente espectacular, con un saborazo increíble y bien contundente, perfecto para reponer fuerzas y salir con el estómago lleno después de estar todo el día caminando y descubriendo la isla.
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3. Zadar y la magia de los Lagos de Plitvice (2 noches)
Qué ver en Zadar
Zadar se patea sola en una tarde. Los puntos principales por los que vas a pasar paseando son: Puerta Terraferma, Plaza de los 5 pozos y Plaza Narodni y Foro Romano e Iglesia de San Donato
Lo que no te puedes perder: Órgano de Mar y Saludo al Sol. Están juntos al final del paseo marítimo y tienes que ir sí o sí al atardecer.
El Órgano de Mar: Escalones de piedra que bajan al agua con tubos ocultos en su interior. Cuando rompen las olas, el aire sale expulsado y el propio mar produce una música hipnótica impresionante. Sentarse allí a escucharlo mientras cae el sol es mágico.
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El Saludo al Sol: Un gran círculo de paneles solares en el suelo que guarda la energía del día y, al anochecer, se activa creando un espectáculo de luces de colores.
Ver la puesta de sol con la música del mar de fondo y el juego de luces al terminar es lo mejor de la ciudad.
🌲 Excursión de 1 día a los Lagos de Plitvice
Es una parada absolutamente imprescindible: el parque es sencillamente espectacular. Para organizarlo no nos complicamos nada; justo debajo de nuestro apartamento en Zadar había una agencia local y reservamos la excursión directamente con ellos (os dejamos por aquí la dirección del apartamento porque justo en el mismo número estaba la agencia esta). El pack nos incluyó el autobús de ida y vuelta más las entradas al parque, así que nos olvidamos de gestiones.
La excursión te lleva la mañana entera y buena parte de la tarde. En el parque hay varias rutas señalizadas con distintas duraciones (desde paseos cortos de un par de horas hasta recorridos completos). Nosotros nos lanzamos a por la ruta larga para exprimir al máximo el día y ver todos los sectores de lagos y cascadas. Al final del trayecto pillas una pequeña embarcación para la vuelta. También hay como un tren turístico para moverse entre ciertos puntos.
Consejo de ahorro: Prepara una mochila con bocadillos y bebida antes de salir. Dentro del parque hay zonas de descanso geniales para hacer un picnic rodeados de naturaleza
En Zadar nos quedamos en Apartments Blue Ivy y la estancia fue de diez. El anfitrión no pudo ser más amable ni ponerlo más fácil: instrucciones clarísimas para entrar y un detalle de bienvenida en la nevera (agua y Coca-Cola). Es el apartamento perfecto para una pareja, equipado con todo lo necesario (cama grande, baño con ducha, salón con televisión y cocinita). ¡Totalmente recomendable!
🍽️ Nuestras recomendaciones para comer en Zadar
Konoba Dalmatina. Nosotros cenamos en este restaurante y muy recomendable. Merece la pena esperar un poco las colas y relación calidad/precio muy bien.
4. Zagreb y la escapada a Liubliana (4 noches)
Qué ver en Zagreb
Zagreb es una capital comodísima y perfecta para patearla en un par de días sin estrés. Para no dar la chapa, el centro se divide de forma natural en dos partes. En la zona baja (Donji Grad) impera la arquitectura monumental: podéis recorrer la famosa Herradura Verde, un conjunto de parques preciosos en forma de U que conecta edificios espectaculares como el Teatro Nacional. Desde allí es inevitable acabar en la Plaza Ban Jelačić, el corazón neurálgico donde fluye toda la vida de la ciudad.
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Justo al lado se abre paso la zona alta (Gornji Grad), donde el paseo se vuelve más pintoresco. Podéis subir pasando por el colorido Mercado Dolac y la Catedral de Zagreb (que sigue en restauración tras el terremoto) hasta cruzar la mística Puerta de Piedra. Al otro lado os espera la icónica iglesia de San Marcos con su famoso tejado de azulejos de colores, y muy cerca de allí, la animada calle Tkalčićeva, repleta de terrazas e ideal para tomar algo al terminar el día. Es el lugar perfecto para integrarse con los locales y pedir una buena pivo (cerveza) bien fría. Veréis que las reinas de la calle son la Ožujsko y la Karlovačko, las dos marcas nacionales por excelencia: son cervezas rubias de tipo pale lager, súper ligeras. Además, como curiosidad viajera, podéis cruzar la colina por debajo atravesando el Túnel Grič, un antiguo refugio subterráneo que hoy se puede pasear de punta a punta.
Excursión de 1 día a Liubliana (Eslovenia)
Aprovechando la cercanía con Eslovenia, dedicamos un día a cruzar la frontera para conocer Liubliana. La logística fue facilísima: fuimos en tren y compramos los billetes de ida y vuelta directamente en la propia estación de Zagreb. Os recomendamos comprarlos directamente allí, fueron muy baratos los billetes de ida y vuelta para 2 personas, de hecho el día anterior habíamos buscado por alguna web estilo Omio o similar y salían mucho más caros. Un trayecto súper cómodo y perfecto para olvidarse del coche. Te recomendamos madrugar y pillar uno de los últimos trenes de vuelta para poder aprovechar el día completo en Liubliana, la distancia son unos 140 km y el tren más rápido tarda unas 2h 19min aproximadamente. Además, el recorrido es muy bonito porque va bordeando el río Sava durante gran parte del viaje.
Aunque no tuvimos mucha suerte con el tiempo porque nos llovió bastante, la ciudad se recorre muy bien a pie. Nos dio tiempo a ver los imprescindibles de la capital: la animada Plaza Prešeren, el famoso Puente Triple, subimos al Castillo de Liubliana, cruzamos el Puente del Carnicero (Mesarski Most) y el Puente de los Dragones, y nos acercamos a Metelkova Mesto, el mítico centro de arte alternativo y cultura underground que tiene un rollo súper curioso.
El plan de comida: Nos llevamos una mochila con nuestros bocatas y bebidas. Fue la mejor decisión: en lugar de perder tiempo sentados en un restaurante, fuimos comiendo sobre la marcha para exprimir las horas al máximo y disfrutar del paisaje.
Consejo viajero: Nos quedamos con muchísimas ganas de ver el famoso Lago Bled, pero en un solo día era imposible encajarlo. Si tenéis margen en vuestra ruta, os recomendamos hacer noche en Liubliana (2 días completos) para poder incluir la escapada al lago sin ir con la hora pegada al culo.
El apartamento está súper bien ubicado, lo que facilita un montón moverse por el centro de la ciudad sin depender de transportes. Además, es bastante amplio y cuenta con una cocina pequeña muy apañada por si quieres preparar algo rápido o desayunar antes de salir.
Un plus que nos encantó: ¡tenía Netflix en la televisión! Después de pegarnos las palizas a patear que nos pegamos cada día (y más con el tute de la excursión a Liubliana), llegar al apartamento, ponernos cómodos y tumbarnos a ver algo antes de dormir se agradecía un montón. ¡Muy recomendable!
Justo al lado del apartamento teníamos una pizzería Domino's y, justo enfrente, otro restaurante más de cómida rápida (kebap, etc.). Cuando llegabas reventado de patear todo el día y no te apetecía buscar restaurante para cenar, era un plus brutal poder coger algo rápido al lado de casa, subirlo al apartamento y cenar tranquilamente.
🍽️ Nuestras recomendaciones para comer en Zagreb
Tampoco vamos a enrollarnos aquí con una lista infinita de restaurantes, pero si hay un par de paradas obligatorias que ningún viajero debería saltarse en Zagreb:
Es un local chiquitito pero con un concepto brutal centrado en la comida tradicional croata en versión tapa y bocadillo gourmet. Utilizan productos locales de super calidad: embutidos artesanales, quesos, trufas, aceites y vinos de la tierra. Al ser un sitio pequeño, se llena enseguida, pero si conseguís sitio o pedís algo para llevar, os aseguro que va a ser uno de los mejores descubrimientos gastronómicos de todo el viaje a Croacia.
Si hay un sitio imprescindible para probar la gastronomía local en Zagreb, es este restaurante. Se especializan en el štrukli, el plato de confort tradicional croata por excelencia: una masa horneada o cocida rellena de queso fresco que se sirve calentita y súper jugosa. Tienen tanto la versión salada tradicional como combinaciones dulces o con ingredientes extra como trufa o miel. El local tiene un patio interior precioso y súper acogedor, perfecto para recargar pilas después de patear la ciudad.
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¡Y hasta aquí nuestro trote por Croacia (y la escapada exprés a Eslovenia)! Volvimos con las piernas reventadas de patear, la mochila llena de recuerdos, varios pines nuevos para la colección y la certeza de que esta zona engancha un montón. Y como dirían los croatas: ¡Hvala! (¡Gracias!) si has leído este post completo y nos sigues a partir de aquí. ¡Nos vemos en la próxima aventura! 🎒✈️
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